Eficiencia de la fertilización nitrogenada de pasturas en Invierno

August 2, 2023

Los verdeos de invierno son un componente muy importante de la cadena forrajera durante el período otoño ‐ principios de primavera, cuando la oferta forrajera de las pasturas perennes declina y las pasturas nuevas aún no producen. Estos recursos manejados de forma adecuada cubren gran parte de los requerimientos energéticos y proteicos de los animales, permitiendo sustentar buenos desempeños productivos. En este resumen haremos referencia a las especies más utilizadas: avena (Avena sativa) y raigrás anual (Lolium multiflorum). Al igual que el resto de las gramíneas, estas especies son de elevado potencial de respuesta a la fertilización nitrogenada. Los requerimientos de nitrógeno (N) y otros nutrientes se equiparan a los de otras forrajeras de muy alto valor nutricional, como la Alfalfa (Tabla 1).

Tabla 1: Requerimientos de nutrientes de Raigrás anual (kg/ tonelada MS). Fuente IPNI 2013

Especie

Nitrógeno

Fosforo

Potasio

Calcio

Magnesio

Azufre

Raigrás anual

30

3

26

6

2

2.5

Estas especies deben desarrollarse en un período del año en que las temperaturas medias ambientales son bajas, y en donde hay una disminución de los mecanismos de liberación de nutrientes (baja mineralización). Los objetivos de la fertilización de verdeos incluyen: aumentar y/o estabilizar la producción de forraje; reducir su costo; y aumentar la eficiencia de uso del agua. Debido a los elevados requerimientos de estas especies y la característica de desarrollar su crecimiento durante el invierno, es que la mayoría de los experimentos de fertilización de verdeos de invierno han evaluado principalmente el efecto de N.

En general, la aplicación de N en verdeos invernales presenta elevadas eficiencias de uso del N aplicado dependiendo fundamentalmente de la disponibilidad hídrica. 

Momento de aplicación

En ausencia de limitaciones hídricas y de otros nutrientes, la máxima respuesta a la fertilización nitrogenada ocurre cuando la disponibilidad de formas asimilables de N en el suelo es escasa y la demanda de N del raigrás anual es elevada. Esto ocurre cuando el suelo tiene una baja temperatura yel verdeo se encuentra en crecimiento activo. Por lo tanto, la dosis y el momento de aplicación también juega un rol importante en la eficiencia de uso de N. 

A medida que aumenta la dosis de N aplicada baja la eficiencia agronómica (TT MS producidas por Kg de Nitrogeno aplicado).  El momento óptimo de fertilización también depende del manejo y la rotación. En rotaciones de tambo, con una fecha de siembra en el rango (última semana de febrero-primer semana de marzo) un buen momento para la fertilización es a la siembra y post primer pastoreo, aprovechando una mayor tasa de crecimiento otoñal. En estos sistemas, la fertilización hacia el final del verdeo (fines de agosto) es otra opción que aumenta significativamente la eficiencia agronomica. En sistemas en donde los verdeos sean mas largos, se pueden aprovechar fertilizaciones tanto en otoño como en primavera.

A pesar de la mayor eficiencia de la aplicación de N al final del invierno, la fertilización otoñal para obtener más forraje en pleno invierno siempre es una alternativa atractiva en cualquier sistema de producción. En este caso, las respuestas a la fertilización a la siembra en otoño se expresan en las dos o tres primeras utilizaciones, desapareciendo prácticamente su efecto al final de la temporada de crecimiento de los verdeos.

Efecto de la fertilización con N sobre la calidad

Son pocos los experimentos que miden el efecto de la fertilización sobre parámetros de calidad, como por ejemplo proteína bruta. Se agruparon todos los ensayos que incluían datos de proteína para analizar el efecto de la fertilización. La fertilización nitrogenada aumentó no solo la producción, sino también el contenido de proteína bruta de los verdeos en un 2.2 puntos respecto a los testigos. Mayores niveles de proteína bruta podrían mejorar la productividad animal, en condiciones no limitante de energía. Según simulaciones realizadas estos aumentos de proteína significan hasta un 3% más de leche por vaca.

Tabla 3. Efecto de la fertilización sobre el contenido de proteína bruta. n= número de datos; Dosis N= dosis media utilizada en los ensayos.

Tratamiento

n

Dosis N (kg/ha)

Producción (kg MS/ha)

Proteína bruta (%)

Testigo

14

0

2790

16.2

Fertilizado

25

55

4320

18.4

.

.

Respuesta, altura y frecuencia de corte

La respuesta a la fertilización depende de la frecuencia de pastoreo y de la altura del remanente. Ensayos demuestran que la respuesta más elevada a la fertilización con N ocurre con menor frecuencia de corte (45 días), con respecto a cortes más frecuentes (cada 30 días), en las cuales el efecto del N sobre el crecimiento aéreo no se alcanza a manifestar. Aunque también es cierto que se deberían evitar las defoliaciones muy espaciadas (cada 52 días) ya que, luego de alcanzar el rendimiento máximo, aumentan las pérdidas por senescencia que conducen a bajas eficiencias de uso del N (kg MS/ kg N).

Fuente: Fertilización de verdeos de invierno CREA

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