¿Qué medidas tomar para prevenir el estrés calórico en los bovinos?

January 5, 2024

¿Qué medidas tomar para prevenir el estrés calórico en los bovinos?

Proveer espacios de sombra suficientes para todos los bovinos.

La sombra de árboles es una de las más efectivas, ya que no sólo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas.

Cuando la provisión de sombra sea artificial, debe colocarse de manera tal que permita el movimiento de aire por debajo de la misma (a una altura de entre tres y cuatro metros). Se recomienda el uso de malla plástica de mediasombra con 80 % de densidad, orientada de norte a sur. Todos los animales deben tener acceso libre a la sombra.

Además, es importante que el ganado tenga suficiente espacio para evitar el hacinamiento, entre dos y cuatro metros cuadrados por animal.

En el tambo, es importante contar con sombra suficiente tanto en corral de espera como en ordeñe y zona de alimentación.

Proporcionar agua fresca, limpia y abundante.

Se estima que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua. Una vaca puede consumir en promedio hasta 107 litros por día, mientras que una lechera de alta producción puede ingerir hasta 140 litros por día.

Además de proporcionar agua fresca, limpia y suficiente para todos los animales, se recomienda realizar un análisis del agua para determinar las concentraciones de sales y prevenir el rechazo de su consumo.

Verificar que los bebederos estén accesibles y cerca de los animales.

Resulta necesario controlar el caudal y la presión previo a períodos de extremo calor y asegurar un espacio suficiente en los bebederos. Las fuentes de agua deben estar ubicadas en lugares estratégicos de acceso fácil y rápido. Además, se debe tener presente que el consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación de la misma, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos.

Evitar manejos estresantes.

Una buena práctica consiste en consultar el pronóstico del ITH (inia) antes de programar los manejos de la hacienda y evitar realizarlos en días para los que se prevean valores de alerta, peligro o emergencia.

Cuando no sea posible evitar los manejos estresantes, resulta primordial planificar todas las tareas y preparar los materiales necesarios para minimizar el tiempo de los animales en mangas y corrales. Los arreos deben realizarse de manera tranquila, respetando el paso de los animales. Los encierres y trabajos en manga deben efectuarse a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde-noche. Así mismo, se debe brindar agua y alguna fuente de alimento en los corrales donde permanecerán los animales.

Adecuar la alimentación y ofrecer dietas de baja actividad fermentativa.

Es conveniente conocer el nivel de infección con hongos productores de ergoalcaloides presente en las pasturas y/o las raciones, evitando el pastoreo en los potreros con altos niveles de infección. Se recomienda priorizar los pastoreos nocturnos y de madrugada y suministre dietas “frías” (aquellas que por su composición minimizan la generación de calor metabólico manteniendo la oferta de nutrientes). En el engorde a corral, una alternativa es administrar entre el 30 y 40 % de la ración por la mañana y el resto por la tarde. También se puede incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.

Prestar atención al comportamiento de los animales para identificar síntomas de estrés calórico de manera temprana.

Los signos que con mayor frecuencia pueden observarse en los bovinos son, en primera instancia, el aumento de la frecuencia respiratoria y del consumo de agua, así como la búsqueda de sombra. A medida que las condiciones estresantes se agravan, comienzan a observarse otros signos, como: descenso de la actividad general y los movimientos, reducción del consumo de alimentos, disminución del tiempo dedicado a rumia y descanso, jadeo, salivación excesiva y protrusión de la lengua. Resulta importante capacitar al personal para identificar los signos de estrés por calor en los animales.

Si se van a transportar animales, extremar las medidas preventivas.

Una excelente medida preventiva es consultar el pronóstico del tiempo antes de programar el viaje y evitar los traslados en los días de mucho calor. Cuando no pueda evitarse el transporte, se deben planificar todas las actividades y preparar los documentos necesarios para minimizar el tiempo de espera de los animales en corrales. Además, debe planificarse la descarga en conjunto con el establecimiento de destino, evitando que los animales queden esperando en el vehículo.

La hacienda debe cargarse a última hora de la tarde o primera hora de la mañana, evitando las tareas previas y el transporte de los animales durante las horas de más calor. No se los debe correr ni apartar inmediatamente antes de la carga, sino que esto se debe hacer con tiempo, dejándolos en un potrero a la sombra y con disponibilidad de agua limpia y fresca.

Deben utilizarse únicamente vehículos habilitados y adecuados para la especie y categoría, respetando la densidad de carga permitida. Cuando las temperaturas sean elevadas se recomienda brindar mayor espacio en el transporte.

También es importante minimizar la duración del viaje. Para ello, en la medida de lo posible se deben evitar las largas distancias, prever los conflictos de tránsito o atascamientos en rutas y evitar realizar paradas durante el viaje. De ser necesario detenerse, se debe buscar un lugar a la sombra y permanecer por el menor tiempo posible. La adecuada ventilación en el vehículo es otro factor clave. Cuando se utilice el cobertor removible en el techo, el camión debe estar en movimiento, permitiendo la circulación del aire.

En veranos de temperaturas elevadas como las que se pronostican, la prevención de los efectos negativos del estrés por calor en el ganado es fundamental para garantizar el bienestar, la salud y la productividad de los animales.

Bienestar animal, una ventaja para todos.

Previsión ITH carne

 

Previsión ITH lechería

Las condiciones predisponentes al estrés calórico en bovinos de carne y leche pueden preverse a través de una herramienta: el llamado Índice de Temperatura y Humedad (ITH). Este índice, que permite caracterizar el ambiente y relacionarlo con la respuesta biológica del ganado, es el más utilizado a nivel mundial.
 
Disponer del ITH, con siete días de anticipación, permitirá a productores y técnicos tomar las medidas necesarias para minimizar los efectos del estrés por calor y evitar pérdidas en bienestar y producción animal.
 
Uruguay no se encuentra en una zona donde el estrés térmico para bovinos se dé en forma sostenida y peligrosa, pero resultados de investigación de INIA han demostrado importantes pérdidas, debido a los cambios fisiológicos y metabólicos en los animales, por no disponer de mecanismos de mitigación. Por ejemplo, vacas lecheras de alta producción, con acceso a sombra, durante el verano, produjeron en promedio 5 litros más de leche corregida por sólidos que vacas que no tuvieron acceso; en ganado de carne, animales en fase de terminación a corral con acceso a sombra vs. permanencia al sol tuvieron una mejora en la ganancia media diaria de un 15% y en la eficiencia de conversión, de un 7%, mientras que en pastoreo hubo un incremento de 14% en la ganancia media diaria de peso.

Ingresa y conoce la herramienta http://www.inia.uy/gras/Alertas-y-herramientas/Prevision-ITH-Vacunos

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